La Estancia se denominó “Las Lilas” porque la gente del lugar se refería a este campo como “esa estancia donde hay lilas”. por los “siempreverdes” que tienen la semilla de ese color.

 

ESTANCIA LAS LILAS

La Nación (Diciembre de 2010)
“En los límites de la zona urbanizada con la rural, al oeste del Gran Buenos Aires, sobre una porción de tierra que está muy relacionada con la historia de nuestra patria, se desarrolló desde el año 1998 el barrio de Chacras “Estancia Las Lilas”, en Luján, sobre el kilómetros 17 de la ruta 47, rumbo a la ciudad de Navarro.
En estos pagos encontró la muerte a expensas del sargento Chirino, el legendario gaucho Juan Moreira, que en épocas de esquila fue trabajador golondrina en Las Lilas, cuando la estancia pertenecía a Lorenzo Casey, importante hacendado, poblador y colonizador de tierras vírgenes, y líder de la colectividad irlandesa en estas comarcas.
Durante la última Campaña al Desierto, Julio Argentino Roca y su ejército hicieron noche en el establecimiento.
Allá por 1806 fue el lugar de encuentro de una singular pareja de enamorados. Patrick Lynch, soldado del ejército invasor inglés y prisionero del ejercito criollo, veía a su novia, Carmen Videla, haciendo así mas llevadero su cautiverio.

La República (Septiembre 1922)
“…..Lorenzo Casey, un verdadero y esforzado pioneer de la ganadería… vino a radicarse en el partido de Lujan, echando las bases del valioso establecimiento “Las Lilas”, a cuyos progresos dedico sus energías y entusiasmos, de hombre de fibra, y de provecho… sus hijos, que han completado
sus estudios en el extranjero, comparten con el la atención de sus intereses, dos de ellos a su lado, Alfredo y Enrique, estando este último a cargo de la Cabaña. El Señor Casey fue uno de los primeros que en gran escala se dedicó a la ganadería, allá por el año 1880 y desde entonces luchó
incansablemente y con éxito hasta alcanzar en su establecimiento… la prosperidad que hoy tiene. …Hombre sencillo, enemigo de toda ostentación…
paciente y fuerte, austero y viril, con la tenacidad y las energías fecundas…”